Quizá te preguntes: ¿para qué sirve hacer una previsión financiera en un proceso de contratación?
La respuesta es simple: este debe ser el primer paso para determinar si realmente cuentas con los recursos necesarios para incorporar a una nueva persona en tu equipo.
En este artículo te explicamos los aspectos clave que debes considerar al preparar la previsión financiera de una contratación.
Conceptos esenciales para organizar la previsión financiera
Antes de tomar decisiones, es fundamental conocer ciertos conceptos básicos, especialmente relacionados con la tesorería. Solo así podrás saber si la situación financiera de tu empresa permite sumar un nuevo integrante al equipo.
Tesorería (Cash Flow)
La tesorería —también conocida como cash flow— es el área encargada de gestionar el flujo de caja de la empresa, es decir, todas las entradas y salidas de dinero.
Una tesorería saludable te permitirá:
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Cubrir compromisos actuales
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Planificar inversiones
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Asumir nuevas contrataciones de manera sostenible
Cuadro de control de tesorería
El cuadro de control de tesorería es un documento que refleja todas las entradas y salidas de dinero de la empresa durante un periodo determinado.
Puede ser simple o complejo, dependiendo del tamaño del negocio, e incluir proyecciones:
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Semanales
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Mensuales
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Trimestrales
Este cuadro debe mostrar las previsiones financieras en el corto, medio y largo plazo, ayudándote a evaluar la capacidad real de asumir una nueva contratación.
Ser honesto en la toma de decisiones
Después de revisar la tesorería, llega un punto crítico: ser realista.
Muchos empresarios toman decisiones motivados por el impulso de nuevos proyectos, pero descuidan la situación financiera real.
Debes tener presente que contratar a una nueva persona genera costes a corto y largo plazo. Por eso es imprescindible preguntarte:
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¿Tendré recursos suficientes dentro de unos meses?
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¿Puedo asumir el coste total de esta incorporación?
Algunos gastos que debes considerar:
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Salario
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Seguridad social
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Honorarios de la agencia o proceso de selección
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Equipamiento y herramientas de trabajo
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Formación inicial
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Otros gastos derivados de la integración
Definir el tipo de perfil que se va a contratar
Desde el principio debes tener claro qué tipo de perfil buscas y cuál puedes asumir financieramente. Existen principalmente dos categorías:
1. Perfil operativo
Es aquel que no genera ingresos de forma directa, pero contribuye al funcionamiento de la empresa.
Puede:
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Agilizar procesos
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Apoyar áreas clave
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Desarrollar tareas administrativas o técnicas necesarias
Dependiendo del modelo de negocio, un perfil operativo puede aportar valor directo o indirecto.
2. Perfil generador de caja
Son empleados que generan ingresos directos y medibles, como por ejemplo:
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Cerrar contratos
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Vender productos o servicios
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Gestionar cuentas clave
Su impacto financiero es más inmediato y cuantificable.
Identificar los costes asociados a la contratación
Una vez definido el tipo de perfil, es momento de trasladar todos los costes al cuadro de tesorería y a las proyecciones financieras.
Costes directos
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Salario
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Impuestos empresariales
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IRPF u otros tributos aplicables
Costes indirectos
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Hardware (ordenador, móvil, accesorios)
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Software (licencias, suscripciones, herramientas)
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Mobiliario
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Otros gastos asociados al onboarding y al trabajo diario
Conclusión
Una previsión financiera bien elaborada te permitirá tomar decisiones más seguras y sostenibles al incorporar nuevo talento.
Considerar la tesorería, ser realista, definir el tipo de perfil adecuado y analizar todos los costes garantiza una contratación más eficiente y alineada con la capacidad real de la empresa.