5 Tips para mejorar el Onboarding de tu empresa

El onboarding es el proceso de integración del nuevo miembro del equipo a la organización. Esta etapa debe estar cuidadosamente planificada para que la persona se sienta bienvenida, se incorpore fácilmente a la cultura organizacional, reduzca su curva de aprendizaje, alcance la productividad cuanto antes y, sobre todo, decida quedarse en la compañía.

Según un estudio de People Fluent Research, el 70% de las nuevas incorporaciones decide si permanecer o cambiar de trabajo durante los primeros seis meses.
Por eso, aquí te presentamos varios consejos para asegurar un onboarding sólido y efectivo.


5 tips para mejorar tu proceso de onboarding

1. Prepara el terreno para un onboarding exitoso

La planificación es clave. Define un objetivo claro y crea un plan de acción que contemple lo que harás antes, durante y después de la llegada del nuevo colaborador.

Antes de la llegada

  • Recolecta toda la información necesaria del empleado (académica, legal y de bienestar).

  • Coordina con los departamentos de Finanzas y/o IT la creación de accesos, usuarios, fichas y herramientas.

  • Prepara un kit de bienvenida (físico o digital) con información útil sobre la empresa.

  • Asegura que su puesto de trabajo esté completamente listo (equipo, software, espacio, etc.).

  • Informa al equipo sobre la fecha de incorporación y organiza reuniones con los líderes clave.

  • Asigna un mentor que lo acompañará durante las primeras semanas.

El día de inicio

  • Realiza una reunión de bienvenida.

  • Entrega el material, herramientas y presenta su espacio de trabajo.

  • Presenta al mentor asignado.

  • Haz un recorrido por las instalaciones.

  • Explica la dinámica de trabajo, sus funciones y objetivos principales.

  • Formaliza la firma del contrato si aún no se ha realizado.

Después del primer día

  • Realiza reuniones semanales cortas para acompañar y responder dudas.

  • Programa evaluaciones a la primera semana, a los 15 días, al mes, tres meses y seis meses.

  • Preséntalo ante áreas o clientes clave.

  • Supervisa las tareas asignadas.

  • Solicita feedback sobre el proceso de onboarding para identificar mejoras.

Muchos de estos puntos se reforzarán en los siguientes apartados.


2. Mantén contacto frecuente con tu nuevo colaborador

El onboarding comienza desde el momento en que el candidato acepta la oferta.
Desde ese momento debes iniciar el proceso:

  • Solicita la información necesaria para completar su contratación.

  • Recoge datos de bienestar que faciliten su integración cultural.

  • Envía documentos clave sobre la empresa, su rol y expectativas.

  • Si es posible, envía el contrato para su firma digital anticipada.

Estas interacciones iniciales ayudan a crear un primer vínculo emocional entre el colaborador y la organización.


3. Haz que tu nuevo empleado se enamore de la organización

Durante el onboarding debes fomentar el sentido de pertenencia.

Esto se logra trabajando la cultura organizacional de forma constante y demostrando desde el primer día los beneficios, valores y estilo de trabajo que ofrece la empresa.

Gestos que marcan una diferencia:

  • Que el equipo conozca su nombre y lo reciba con calidez.

  • Que tenga todo preparado desde su llegada (puesto, ordenador, accesos).

  • Que su mentor lo acompañe y lo guíe en cada paso.

Todo esto le transmitirá que ha llegado al lugar correcto.


4. Haz de su primer día un momento memorable

El primer día determina la percepción del nuevo colaborador sobre la empresa.
Si planificaste correctamente la fase previa, esta jornada será mucho más fluida.

Ten en cuenta que puede sentirse nervioso o abrumado por tanta información. Un mentor activo y disponible será clave para acompañarlo.

Más que planear solo un día, estructura una primera semana completa donde cada jornada tenga objetivos claros y una carga de información equilibrada.


5. Mide el proceso de onboarding

La mejora continua depende de medir y escuchar.
Solicitar feedback sobre:

  • cómo vivió el proceso,

  • qué cosas le resultaron útiles o confusas,

  • qué mejoraría,

te permitirá perfeccionar el onboarding y, al mismo tiempo, involucrarlo más en la dinámica de la organización.

Medir = mejorar. Y un buen onboarding es una inversión directa en retención y compromiso.


Conclusión

Un onboarding bien ejecutado acelera la integración, mejora la experiencia del nuevo colaborador y aumenta la probabilidad de que permanezca en la organización.
Planificación, acompañamiento, cultura y medición: estos son los pilares que harán de tu proceso de onboarding una ventaja competitiva.

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