¿Por qué no consigues llevarte bien con los reclutadores?

La externalización del proceso de selección es una práctica cada vez más común entre las empresas que buscan ahorrar tiempo y mejorar la calidad de sus contrataciones. Sin embargo, hay organizaciones que, pese a intentarlo una y otra vez, no logran resultados positivos.

Sea cual sea el recruiter o consultora con la que colaboran, los resultados suelen ser los mismos: vacantes sin cubrir o contrataciones fallidas. Aunque esto ocurre en una minoría de casos, vale la pena preguntarse:

¿Por qué la externalización del reclutamiento no funciona en algunas empresas?
¿El problema está en los recruiters o dentro de la propia organización?

En Boomerang Intelligence, hemos analizado esta cuestión junto a varios expertos en selección, y hemos identificado que el origen de estos fallos suele estar en creencias erróneas y prácticas ineficaces dentro de las propias compañías.

Hoy desmentimos los dos mitos más comunes que impiden a muchas empresas aprovechar al máximo su colaboración con recruiters.


🔥 Mito 1: El Recruiter es un Apagafuegos

¿Te ha ocurrido alguna vez que una vacante difícil de cubrir te ha hecho entrar en pánico?
Perfiles escasos, posiciones urgentes o plazos ajustados son escenarios habituales que llevan a muchas empresas a buscar ayuda externa como último recurso.

El problema es que, en estos casos, el recruiter suele percibirse como un “apagafuegos”, alguien a quien se recurre solo cuando la situación se ha vuelto insostenible.
Esto genera dos grandes inconvenientes:

  1. Falta de confianza y colaboración:
    La empresa no confía realmente en el recruiter, lo ve como una solución temporal o incluso como el posible culpable si el proceso no sale bien.

  2. Expectativas irreales:
    Se espera que el recruiter “haga un milagro” y encuentre al candidato perfecto en tiempo récord, sin información ni apoyo.

Pero el reclutamiento no funciona así.
Como cualquier relación profesional, la confianza mutua es esencial para obtener buenos resultados.

Un recruiter trabaja mejor cuando conoce bien la cultura, las prioridades y las necesidades del cliente. Si no se establece esa colaboración desde el principio, el proceso se resiente.

👉 Si quieres profundizar más en este tema, te recomendamos leer nuestro artículo:
3 motivos por los que debes confiar en tu recruiter.


🧠 Mito 2: El Recruiter Tiene Poderes Telepáticos

Por sorprendente que parezca, muchos recruiters todavía se enfrentan a clientes que no les proporcionan información suficiente sobre la vacante o sobre la empresa.

A menudo, el profesional de RRHH que actúa como enlace no tiene todas las respuestas, y al recruiter se le impide contactar con los responsables directos del área para resolver dudas.

Esto deja al especialista en selección en una situación imposible: debe adivinar el perfil ideal sin conocer el contexto ni los objetivos del puesto.
Y, por mucho talento o experiencia que tenga, no puede leer la mente del cliente.

Un buen recruiter necesita información clara sobre:

  • La misión y objetivos del puesto.

  • Las habilidades técnicas y blandas más importantes.

  • La cultura y valores de la empresa.

  • Los plazos y prioridades del proceso.

Negarle acceso a esa información es limitar sus posibilidades de éxito y, por tanto, reducir las probabilidades de encontrar al candidato adecuado.


🤝 La Clave del Éxito: Colaboración y Transparencia

La externalización del reclutamiento solo funciona cuando hay colaboración real entre la empresa y los recruiters.
Ambas partes deben verse como aliados estratégicos con un mismo objetivo: encontrar al candidato perfecto.

En Boomerang Intelligence, conectamos a las empresas con los mejores recruiters especializados en cada sector, facilitando la comunicación, la transparencia y la eficiencia en cada etapa del proceso.

Nuestra plataforma combina inteligencia artificial y experiencia humana para garantizar procesos más ágiles, efectivos y con resultados medibles.


🚀 Conclusión

El fracaso de la externalización del reclutamiento rara vez se debe al recruiter.
En la mayoría de los casos, se trata de problemas de comunicación, falta de confianza o expectativas poco realistas por parte de la empresa.

La clave está en crear una relación basada en la confianza, el intercambio de información y el compromiso mutuo.

En Boomerang Intelligence, creemos que cuando empresa y recruiter trabajan de la mano, los resultados son siempre mejores: contrataciones más rápidas, precisas y duraderas.

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